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domingo, 4 de septiembre de 2011

Alma

auriculares
Este cuento me valió el segundo premio del certamen Latinoamérica Escribe año 2010 y mi pequeña hija, por otro cuentito fue finalista, la emoción más grande fue la ovación que recibió mi pimpollo por ser tan pequeña y que halla sido finalista, casi lloro. Gracias.
Alma
Cada paso que damos es simplemente una reminiscencia
de lo que fue escrito antes de nacer y ser.



Sentada en un banco de la plaza, Alma escuchaba en sus auriculares una música chillona, parecía griterío de pájaros alborotados. Ella flotaba en su mundo, quería aturdir sus pensamientos y desgastar su estúpida obsesión por el conocimiento infinito, su anhelo era absorber los secretos de la humanidad y los secretos de «El Todo».
Durante años se dedicó a leer páginas y páginas de libros, obras magistrales, manuales de ciencia, de matemáticas, de literatura y textos antiguos.
Se interesaba demasiado por las cuestiones del ocultismo y la cientología, pensaba que atrayendo fuerzas ocultas, su sabiduría se elevaría más allá de los estratos terrenales y esperaba una transformación, transformación que consistía en abandonar su conciencia obsoleta e ignorante y ser el espejo de Dios, semejar a su entendimiento y deidad y lo iba a lograr, a cualquier precio.
La música retumbaba en torno a Alma, la plaza olía a pasto recién podado, y el atardecer no era lejano. De a poco el oscuro manto nocturno disipaba el claro cielo indeciso entre nubarrones remolinantes y sol valiente.
Alma sintió que los párpados le pesaban un poco, el sueño ganaba terreno y el mundo se desvanecía lentamente.
-Hola, me llamo Víctor, y tú ¿cómo te llamas?
El hombre apareció de la nada sentado al lado de ella portando sobre sus ojos unas gafas intensamente oscuras.
-¿Quién… quién… es usted?
-Te repito; Víctor, se que te llamas Alma, lindo nombre, refleja misticismo. Alma ¿cuál es tu deseo más preciado?
-Perdón, pero yo a usted no lo conozco. Y… ¿cómo sabe mi nombre?
-Se muchas cosas que debo saber y se demasiado de los deseos humanos, ¿tú que crees?
-Creo que usted es un degenerado que se quiere aprovechar de mí.
-Mira, te diré algo, un gran acontecimiento va a ocurrir antes de que amanezca y tú serás la protagonista, eso sí, antes deberás responder una pregunta, si la respondes bien, te permitirá deshacerte de tus harapos neófitos, antes de que salga el sol. ¿Aceptas?
-Como se que no me está engañando y usted es un loco suelto con intenciones perniciosas.
-Es fácil, cuando levante la mano, la música que escuchas se acallará, y el aparato emitirá un sonido desconocido.
El extraño levantó la mano, y por los auriculares se oyeron como ecos de lamentos de personas agonizando, rápidamente Alma se quitó los audífonos de sus oídos y oprimió su sien para acallar los recuerdos de ese ruido extraño y perturbador que le retumbaba la mente.
-¿Qué me hizo?
-Ahora crees que todo es posible, crees en lo que soy. Aceptas el trato, te hago la pregunta, que tal vez puede que sea un intercambio de favores, yo entrego lo que quieres, y tú, simplemente… pido un pequeño resarcimiento a cambio.
-Usted quién es ¿el diablo?
-No, soy… pronto lo sabrás.
-Mi pregunta es ¿en esta existencia quién hace los milagros? –Continuó el extraño.
-Me parece muy fácil. Si respondo bien, ¿promete concederme la sabiduría de «El todo»?
-Si, ya lo dije.
-Está bien. Se que santos y beatos se le han adjudicado milagros, pero principalmente, el ser más milagros o los seres más milagrosos son Dios y Satanás cada uno en su cielo y en su infierno.
-¡Bien, has respondido correctamente a mi pregunta, todo el mundo contesta dios y los santos, aunque Satanás también hace milagros..! Ahora… ves esa mujer que cruza por el medio de la plaza, ve y pregúntale si ama a Dios, pero no esperes la respuesta, retírate antes.
-No entiendo nada, ¿tan fácil es?
Así lo hizo, se dirigió hacia la mujer, hizo la pregunta y retornó donde estaba el extraño de gafas oscuras, la mujer la miró por unos instantes y continuó su camino. Por la avenida que circundaba la plaza, los autos circulaban velozmente, la mujer miró hacia ambos lados, y cuando se dispuso a cruzar una motocicleta que transitaba a excesiva velocidad, pierde el control y atropella a esa mujer hiriéndola de muerte.
-Usted es un maldito, mire lo que me hizo hacer, si yo no hubiera retenido a esa pobre señora ella hubiera cruzado la calle antes y no habría pasado esto ¿Está muerta?
-Si, está muerta. Te recuerdo que aceptaste y tu palabra selló nuestro pacto. Ahora obtendrás tu tan merecido obsequio, sabrás cosas que nunca antes habías sentido, inimaginable para tí y más aún te asombraras.
-Apúrese, que valga la pena mi recompensa, fue demasiado éste día para mí.
-Está bien, lo sabrás, antes de que amanezca… -hizo una pausa el extraño- hoy morirás.
-Cómo que moriré, qué me está diciendo, qué pasa, no debía pasar esto, no, no, haga algo por favor se lo pido, lo único que yo deseaba era saber más ¿Cómo lo puedo evitar?
-Tu destino ya esta marcado, como esa señora, ella también sabía que iba a morir, sabía que una mujer le haría una pregunta «si amaba a Dios», pero no sabía como iba a suceder, ella lo deseaba, evocaba la muerte en sus rezos. Y tú ¿qué piensas?
-Perdón, pero yo no pedí esto, no quiero morir, quería el conocimiento.
-Ahí lo tienes, qué es lo más vano que el ser reclama, saber de su destino, y el saber es el máximo conocimiento, saber cuando vas a dejar de existir. Lo puedes cambiar, tu destino, tu final.
-Y cómo hago. Está bien ya no más, me marcho de acá, no estoy para estas tonterías. Adiós.
-Igual te lo voy a decir. Ves aquel hombre de traje sentado en el escalón de la fuente de esta plaza, ese hombre le apetece demasiado el dinero, ve hasta su lado y dile que un asaltante le va a robar todo lo que tiene y quédate allí.
Alma hizo todo lo que le dijo Víctor, luego de escucharla el hombre de traje la ignoró y se quedó en el lugar, Alma regresa hasta donde estaba el extraño y éste ya se había ido, observó 360 grados para ver si lo divisaba, pero fue en vano.
-Y ahora…
En ese preciso momento un disparo de arma de fuego quiebra la tranquila noche. El hombre de traje había sido herido. Alma se acercó hasta el lugar del disparo y el hombre agonizante le dice:
-Ese viejo maldito me aseguró que tú me mentirías, que una joven se acercaría a mí para distraerme así poder salvar su vida, y fue así, no le creí y ahora…
-Cálmate, ya viene ayuda ¿Tú querías morir?
-No, sólo soñaba con ser un héroe- Ese fue su último suspiro.
Alma sigue con vida, y pasa sus días al aire libre, sin pensamientos obsesivos y olvidando su anterior objetivo, ahora escucha la naturaleza en vez de música chillona, busca un amor en vez de «El todo» Jamás entendió aquel momento vivido, simplemente piensa «no hables con extraños, pues todo lo que te dice, se puede hacer realidad». Aquel hombre extraño, ese extraño de gafas oscuras, ese disfraz que vestía ocultaba su verdadera esencia, su verdadera verdad, su nombre; DESTINO.
Maxymo

2 comentarios:

Aire Acondicionado Surrey dijo...

Muy bueno, felicitaciones!

Maxymo Gonzalez dijo...

Gracias Surrey, muy amable. Abrazos